Una mariposa blanca y negra
apareció entre mis libros
una tarde
apareció entre mis libros
una tarde
queriendo retenerla
más tiempo a mi lado
más tiempo a mi lado
le hice una jaula en clave de sol
para que se quedara en ella
confortable y quieta
y poder sorprender
a los amantes de la música
a los amantes de las jaulas
a los amantes de las mariposas
con su belleza espléndida.
Le encontré también
para poder anidar
la partitura de una canción
del este de la vieja Europa.
No fueron sin embargo
ni la partitura,
ni la clave de sol
razón suficiente para convencerla
ella rehusaba acomodarse
en la jaula musical
y prefería pasar el tiempo volando
entre los objetos de mi soledad
un jarrón no muy grande
con una flor seca, un taladrador,
un par de facturas pendientes de
pago,
diccionarios, libros, cuadernos,
gomas y lápices usados,
algunas viejas fotos
y un nido de golondrina
que también rechazó ..
De cuando en cuando
yo la miraba volar
incluso la ignoraba
un poco de costado
por no haberse dejado
atesorar
y el mirar su vuelo
y su quietud
trajo a mi memoria
otra mariposa -negra-
que en un tiempo pasado
vino a visitarme
en una habitación como esta
.. entonces recordé
que nunca quise consagrarme
a hacer jaulas de oro en clave de
sol
ni a satisfacer a los amantes
de atrapar la belleza
He de sopesar, por tanto
si el afán de retroceso
multiplicado por la voluntad
de alzar el vuelo
dividido por 365 días completos
con sus tormentas y vientos,
pueden dar lugar a un bosque
razonablemente habitable
para una mariposa
y sus consecuencias
y sus consecuencias
























